Proverbios 16:16-23

Prov.16_16-23 Casa de Yisrael

Los metales como el oro y la plata son de mucho valor material, pueden enriquecer a una persona. Pero, frente a la sabiduría y el entendimiento, nada valen. Pues el enriquecimiento material sólo sirve mientras hay vida. Pero el enriquecimiento espiritual en la Fe servirá para la vida perpetua, más allá de esta vida. Y con esas “joyas”, que son la sabiduría y el entendimiento, los justos transitan tratando de evitar actuar mal. Por ello se aferran a la prudencia para vigilar sus pasos, para evitar el daño que provoca el orgullo, la altivez, la arrogancia; con el fin de alcanzar ese premio de vida perpetua.

Como dijimos antes, en hebreo “tov” puede significar más que “bueno” o “mejor”, también felicidad y alegría. Por eso ser humildes trae gozo y felicidad, sirviendo con amor al prójimo, como si se sirviera al Todopoderoso. Es mejor ese andar feliz y libre, que estar encerrados entre soberbios o arrogantes, que sólo pueden provocar amarguras o tristezas.

¿Qué es lo más importante que debemos cuidar? Como ya había dicho el Sabio Salomón: “Más que todo lo que guardas, guarda tu mente, que ella es fuente de vida.” (Prov.4:23 VIN). La mente es donde se gesta la felicidad, y hay que cuidarla de las tristezas que amenacen para que no sea feliz. Y, para evitar esas tristezas o amarguras, hay que tener pensamientos rectos, optimistas, puros, santos. Solamente eso es posible obedeciendo los mandamientos de Yahwéh con sumo respeto ante su Presencia, pues Él todo lo oye y lo ve. Y para reforzar la posibilidad de ser felices, hay que mantener el pensamiento firme en la confianza en Yahwéh, sabiendo que todo es posible con su ayuda.

La sabiduría no se ve en una persona con mal carácter, orgullosa, soberbia, iracunda. La sabiduría no sólo se ve en la posesión de conocimientos. El habla suave o dulce es señal de gran sabiduría y del Espíritu de Yahwéh, porque puede hacer que el conocimiento se transmita mejor. Como dijo el emisario Yaaqov: ¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? ¡Que demuestre por su buena conducta sus obras en la mansedumbre propia de la sabiduría! (Stg.3:13 VIN)

El verdadero sabio vive con prudencia para no ser mal ejemplo con sus actos, ni con palabras vanas o agresivas. Y ese andar se transforma en fuente de vida, porque la Palabra de Vida de Yahwéh, manifestada ejemplarmente por medio del amor de su Hijo Yahoshúa, ilumina a través de esa fuente con frutos buenos o actos de bondad, para enseñar con el ejemplo de vida correcta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s