Cuida tu Mente

Cuida tu Mente

 

Prov. 4:23 Más que todo lo que guardas, guarda tu mente [lit.”corazón”], que ella es fuente de vida. (VIN)

En la sabiduría hebrea, “corazón” es una metáfora que se refiere a la “mente”, o al “intelecto” y, como consecuencia, a la disposición del pensamiento para obrar. ¿Por qué Salomón dijo que debemos “guardar” o “cuidar” la mente, ya que ella es fuente de vida? Para entender esto debemos indagar en otras partes de la Escritura, como cuando Yahoshúa [o Yeshúa] el Mesías, dijo:

Mar.7:21 Porque de adentro, del corazón del hombre [o de su mente], proceden los malos pensamientos, las fornicaciones, los robos, los homicidios, (22) los adulterios, las avaricias, las maldades, el engaño, la lujuria, la envidia, la blasfemia, la insolencia y la insensatez. (23) Todas estas maldades proceden del interior y contaminan al hombre. (VIN)

¿Y cómo contamina al hombre? Dañando su mente y enfermando su espíritu. La mente se enferma cuando se pervierte o piensa en hacer mal y peca. Cuando ello ocurre, el Espíritu de Santidad del Todopoderoso se aleja, y tal persona queda expuesta a toda clase de peligros y arruina su vida. Es por ello que, para cuidar la vida, hay que cuidar la mente, así como para tener un cuerpo sano debemos cuidarlo. Porque la buena vida depende de una buena mente o “buen corazón”. También el Apóstol Pablo da una excelente explicación con respecto a cómo cuidar la mente.

Ef. 4:17 Esto digo e insisto en el Maestro: que no se conduzcan más como se conducen los gentiles, en la vanidad de sus mentes, (18) teniendo el entendimiento oscurecido, alejados de la Vida [Conocer] de Elohim por la ignorancia que hay en ellos, debido a la dureza de su corazón [obstinación o terquedad para no hacer el bien]. (19) Una vez perdida toda sensibilidad, se entregaron a la sensualidad para cometer ávidamente toda clase de impurezas. (20) Pero ustedes no han aprendido así al Mesías, (21) si en verdad lo han oído y los han enseñado en él, así como la verdad está en Yahoshúa. (22) Con respecto a su antigua manera de vivir, despójense del viejo hombre que está viciado por los deseos engañosos; (23) pero renuévense en el espíritu de su mente, (24) y vístanse del nuevo hombre que ha sido creado a semejanza de Elohim en justicia y santidad de verdad. (VIN)

La “vanidad de la mente” es cuando la mente piensa y hace lo que quiere, sin respetar límites ni mandatos. Esto produce un libertinaje que deteriora la vida y aleja la Presencia del Todopoderoso Yahwéh mediante su Espíritu. El resultado es un “entendimiento oscurecido”, que significa una mente ignorante con respecto a conocer a Yahwéh, Quien da Vida a través de su Palabra y de su Hijo, Yahoshúa el Mesías. Pero esta ignorancia va más allá de sólo no saber, sino que también es no querer conocer al Todopoderoso, en el sentido de no querer hacer su Voluntad, sino sólo lo que su mente quiere hacer. Por tal razón el Apóstol Pablo exhorta: “renuévense en el espíritu de su mente”; es decir que, si aprendieron correctamente sobre el verdadero Mesías, deben renovar esa mente enferma de pecados en tiempos pasados, como dijo también Pablo:

Efe.2:1 En cuanto a ustedes, estaban muertos en sus delitos y pecados, (2) en los cuales anduvieron en otro tiempo, conforme a la corriente de este mundo y al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora actúa en los hijos de desobediencia. (3) En otro tiempo todos nosotros vivíamos entre ellos en las pasiones de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de la mente; y por naturaleza éramos hijos de ira, como los demás. (VIN)

Esto es, que antes estábamos “muertos” espiritualmente por causa de la desobediencia a Yahwéh, lo que implica no conocerle; y estábamos “muertos haciendo la voluntad de la carne y de la mente”. Y esto significa que nuestra mente era una “fuente de muerte”, cuando debe ser de vida, porque no la cuidábamos por nuestra ignorancia en ese “viejo hombre“. Pero gracias a Yahwéh que nos envió a su Hijo para darnos Vida, para acercarnos a Él y para que nos renovemos en el espíritu de la mente, o sea, para que la purifiquemos. ¿Cómo hacer esto? En otro lugar lo explica:

Col. 3:1 Así que si ustedes han resucitado con el Mesías, busquen las cosas de arriba, donde está el Mesías sentado a la diestra de Yahwéh. (2) Ocupen la mente en las cosas de arriba, no en las de la tierra; (3) porque ya ustedes han muerto, y su vida está escondida con el Mesías en Elohim.

Col.3:5 Por lo tanto, hagan morir lo que hay de terrenal en ustedes: fornicación, impureza, bajas pasiones, malos deseos y la avaricia, que es idolatría. (6) A causa de estas cosas viene la ira de Elohim sobre los rebeldes. (7) En ellas anduvieron también ustedes en otro tiempo cuando vivían entre ellos. (8) Pero ahora, renuncien también ustedes a todas estas cosas: ira, enojo, maldad, blasfemia y palabras groseras de su boca. (9) No se mientan unos a otros; porque ustedes se han despojado de la vieja personalidad con sus prácticas, (10) y se han vestido de la nueva, que se va renovando mediante el conocimiento, conforme a la imagen de Aquel que la creó. (VIN)

Allí está la clave: “Ocupen la mente en las cosas de arriba, no en las de la tierra; (3) porque ya ustedes han muerto, y su vida está escondida con el Mesías en Elohim.”. Ocupar la mente en las cosas de arriba significa purificarla por medio de la obediencia a los mandamientos de Yahwéh para hacer verdaderamente su Voluntad, tal como advirtió el mismo Mesías: “No todo el que me dice ‘Maestro, Maestro’ entrará en el reino del Cielo, sino el que hace la Voluntad de mi Padre que está en el cielo.” (Mat.7:21 VIN). De tal manera se hará morir lo terrenal en cada uno, que tiene que ver con ser esclavos de las pasiones humanas que contaminan el ser, por tener una mente impura e incontrolable. Todo esto significa cuidar la mente por medio de la sensatez o entendimiento con ayuda de Yahwéh para tener una fuente de vida, como está dicho por Salomón:

Prov.16:22 El buen sentido [sensatez o entendimiento] es una fuente de vida a los que lo poseen, y la necedad es el castigo de los necios. (23) La mente del hombre sabio hace efectiva su habla y aumenta la sabiduría de sus labios. (VIN)

En consecuencia, es importantísimo cuidar la mente para poder vivir correctamente; cuidarla de la contaminación del Mundo en todas sus formas. Por ejemplos: evitar el chismerío; la maledicencia; el abuso de la televisión, sobre todo consumiendo malas noticias o provocaciones a odio; el descontrol de la vista, codiciando al sexo opuesto; el abuso de sustancias adictivas; la sobrecarga de trabajos por ambición desmedida para tener más bienes materiales; la mala alimentación; el poco descanso y sedentarismo; la rivalidad por vanagloria; las malas compañías, el materialismo, etc. Cuidarla especialmente buscando las cosas espirituales que surgen de aprender de las Enseñanzas del Amo del Universo Yahwéh.

Hay otro cuidado de la mente que es muy importante: protegerla de los daños que pueden intentar provocar otros a uno mismo. Muchas veces podemos estar frente a insultos o desprecios de nuestras capacidades o acciones. Debemos orar mucho para fortalecernos dignamente ante nuestro Padre Yahwéh, porque para Él siempre somos servidores dignos de participar en su Reino. Para el Todopoderoso somos piedras preciosas que están siendo pulidas, aunque algunos digan que somos piedras comunes. No creamos todo lo que nos dicen o critican, a menos que sean críticas respetuosas para ayudarnos a crecer. Fortalezcamos nuestra mente porque Yahwéh nos dio esa capacidad que depende de nuestra Fe para soportar con amor cualquier dificultad, tal como nuestro Maestro Yahoshúa, el Mesías, nos lo ha mostrado como ejemplo.

Es cierto que nadie puede cambiar de la noche a la mañana su vida. Por eso hay que aferrarse a la plegaria con el compromiso de pedirle al Todopoderoso ayuda para vivir en el Mesías, lo que implica entrar en un proceso de purificación de la mente con mucho trabajo y paciencia, al mismo tiempo que uno va arrepintiéndose de los pecados para cambiar y no volver a cometerlos. Y como dijo Pablo, haciendo morir lo que hay de terrenal para hacer surgir en la vida nueva buenos frutos espirituales. Porque debemos renovar o “curar” la mente “conforme a la imagen de Aquel que la creó“. Es decir, buscar y poner empeño en lograr ” ser santos“, “como Aquel es Santo” (Lev.19:2). O sea, “santificar la mente” obedeciendo Sus Mandamientos, que también es guardarla o cuidarla de la contaminación mundana. Porque el Mundo existe gobernado por el Maligno para alejarnos del Altísimo con todas sus provocaciones, aprovechando la debilidad carnal y la ignorancia. Si vivimos en el Mesías, debemos nacer de nuevo en el proceso de vida que es renovar la mente en una purificación espiritual. Y esto lo hacemos siguiendo el Camino como está escrito: “El respeto a Yahwéh es fuente de vida, que capacita a uno para evitar trampas mortales.” (Prov.14:27 VIN). Entonces tendremos una buena vida en esta era, con la esperanza de disfrutar de la perfección en la próxima, cuando regrese el Mesías para darnos la victoria completa. Amén.

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