Proverbios 23:19-23

Prov.23_19-23

 

La palabra hebrea que se traduce como “escucha“, “shemá“, va más allá de pedir atención auditiva; más bien, exige entendimiento y obediencia, tal como nuestro Padre celestial espera de nosotros, sus hijos. Y los hijos deben buscar transitar por el Camino recto, rectificando el andar erróneo para tener sabiduría de vida que provee la Palabra de Yahwéh.

Las personas que caen en la embriaguez, o que se gozan en la gula, carecen totalmente de sensatez, lo que ahuyenta el Espíritu de Santidad de Yahwéh en sus vidas. Tales se hacen esclavas de sus apetitos desenfrenados que los lleva al empobrecimiento, sobre todo, el espiritual. El Todopoderoso no mora en la vida de tales personas que se gozan en pecados. Por eso advertía el Apóstol Pablo:

Así que miren con cuidado, cómo se comportan; no como imprudentes sino como prudentes, aprovechando el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no sean insensatos, sino comprendan cuál es la Voluntad de Yahwéh. Y no se embriaguen con vino, pues en esto hay desenfreno. Más bien, llénense del Espíritu, hablando entre ustedes con alabanzas, cánticos y canciones espirituales; cantando y alabando a Yahwéh en sus corazones; dando gracias siempre por todo al Elohim y Padre, en el nombre de nuestro Maestro Yahoshúa el Mesías; y sometiéndose unos a otros en el temor del Mesías. (Ef.5:15-21 VIN)

Porque el alcohol en exceso daña física y espiritualmente a una persona, al punto tal de quedar debilitada para ser presa de “Bavel” (“Babilonia”), o de su “vino de fornicación”, que es el sistema dominado por el maligno gobernante de este mundo, quien desea que la gente pierda la vida eterna. Por eso está escrito:

Y proclamó con potente voz diciendo: “¡Ha caído, ha caído Bavel la grande! Se ha convertido en habitación de demonios, refugio de todo espíritu inmundo, y refugio de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido el vino de la furia de su fornicación. Los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los comerciantes de la tierra se han enriquecido con la potencia de su lujosa sensualidad”. (Apoc.18:2-3 VIN)

El alcohol embriagante que más daña es el que produce placer en hacer todo lo contrario que quiere la Voluntad de Yahwéh, que es que lo respeten y le obedezcan. El mundo ofrece la embriaguez que profana la vida, como Esaw (Esaú, Heb.12:16-17), que por un plato de guiso despreció el seguir el camino de vida de la mano del Eterno. La borrachera mundana, el preferir vivir gozando los placeres del mundo, mata para siempre. Por eso hay que despertar y recordar lo escrito:

Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se une a la compañía de los burladores, sino que la Toráh de Yahwéh es su deleite, y su Toráh estudia día y noche. (Salm.1:1-2, VIN)

El deleite en hacer la Voluntad de Yahwéh trae un gozo infinitamente mayor al más grande gozo mundano que exista, cualquiera sea; y enriquece tanto como para heredar la vida eterna con fe en el Mesías.

Por eso los hijos deben obedecer y seguir el ejemplo de los padres respetuosos de Yahwéh; sobre todo adquiriendo la Verdad, que es vivir de acuerdo a la Palabra de Yahwéh, de la manera como lo mostró Yahoshúa, el Mesías. Nuestro Maestro nos enseñó el Camino de la Sabiduría, de la disciplina y del entendimiento para alegrar a nuestro Padre celestial, al amarle correctamente como Él espera, como también al prójimo.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s