Proverbios 24:15-20

Prov.24_15-20

 

Prov.24:15-16

El Sabio advierte al malvado que no le conviene atacar al justo. Utiliza dos palabras hebreas para: “casa” (navá) y  “morada” (rébets). Podrían interpretarse como sinónimos, pero hay algo más en el sentido de “navá” como “casa“. Esto está relacionado con el vers.16, donde habla que el justo se levanta de todas sus caídas, sean por sufrimientos en pruebas de la vida, sean por tropiezos propios. La “casa” es la protección del Todopoderoso, como también su Misericordia, sobre todo gracias al sacrificio redentor de su Mesías.

Hay otro malvado que es el Adversario del hombre justo, el Satán, que siempre está buscando que el hombre tropiece y no se pueda levantar más, es decir, que pierda la Fe en el Mesías y la salvación. Pero los justos se apoyan en la sangre purificadora del Mesías, a pesar de los errores que se cometan. Y el Todopoderoso Yahwéh, con su Nombre que implica Misericordia, nos guarda en el Nombre del Mesías Yahoshúa, que significa “Yahwéh salva”. Mientras uno viva buscando la santificación por medio de la obediencia a los mandamientos de Yahwéh, aferrados a la Fe en el Mesías, no importa cuántas veces se tropiece o se caiga por alguna prueba sufrida, siempre se levantará. Por eso dice la Escritura:

Yahwéh dirige los pasos del hombre, cuando se deleita en sus caminos. Aunque caiga, no quedará postrado, pues Yahwéh lo sostiene de la mano. (Salm.37:23-24 VIN)

Pero los impíos sufrirán por cualquier mal, y finalmente quedarán destruidos para siempre..

Prov.24:17-18

Muchas veces pasa que uno se alegra cuando le suceden cosas malas a sus enemigos o a los impíos en general, celebrando como si el Todopoderoso los castigara. Pero eso no es bueno a los ojos de nuestro Padre celestial, que espera de un hijo correcto suyo. Porque sólo Él es dueño de la venganza o castigo, y los justos no deben celebrar o desear el mal a nadie. Eso se ve en el caso de David, que, cuando murió su enemigo Shaúl, no celebró, sino que se afligió y lloró, como está escrito de ejemplo:

2Sa 1:11 Dawid agarró sus vestiduras y las desgarró, y lo mismo hicieron todos los hombres que estaban con él. Hicieron duelo y lloraron, y ayunaron hasta el anochecer por Shaúl y por su hijo Yahonatán, y por los soldados de Yahwéh y por la Casa de Yisrael que habían caído a espada. (2Sam.1:11-12 VIN)

Y es el amor justo lo que enseñó nuestro Maestro y Mesías Yahoshúa, como está escrito:

Ustedes oyeron que se dijo: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.” Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por los que los persiguen; para que sean hijos de su Padre que está en el cielo; porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos. (Mat.5:43-45 VIN)

Prov.24:19-20

Relacionado con la cita anterior, nunca debemos preocuparnos por los malvados, ni vengarnos de ellos, ni envidiarles, ni acompañarles en sus malas obras. Porque no hay futuro para ellos, y nosotros somos hijos escogidos del Todopoderoso para diferenciarnos de los que llevan una vida impía, en constante rebeldía ante Yahwéh. Nuestra meta no es la vida en este mundo, sino que debemos prepararnos en obediencia a los mandamientos para el mundo que viene con el reinado del Mesías a su regreso, para glorificar al Todopoderoso Yahwéh.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s