LOS SIN LEY

¿QUÉ ES ANOMÍA Y QUIENES LOS ÁNOMOS?

Introducción:

Existen muchos términos que han sido mal traducidos (o manipulados) en las traducciones de las escrituras en español. Este es uno de ellos, uno de los términos más ignorados, concientemente y a sabiendas, por muchas autoridades religiosas. Pues no se atreven a reconocer el verdadero significado de este término.

¿Qué significa “anomía”?

Los diccionarios, sea el Strong, el RAE, o aun el Bíblico Ilustrado, entre otros, nos explican que dicho término significa “violación de la ley”, “quebrantar la ley”, “incumplir la ley”, etc.

Anomía = G458 = ἀνομία

De G459; ilegalidad, i.e. violación de la ley o (generalmente) maldad, impiedad:-infracción, infringir la ley, iniquidad, maldad, transgresión.

Vemos cómo, inclusive, cuando dice maldad, impiedad, e iniquidad, se está refiriendo a la ley. Ya que cualquiera de estas características es manifiesta a los que “desprecian” la Toráh.

¿Y a qué “ley” se refiere dicho término?

Pues únicamente a la Ley de Elohim Yahwéh. No a leyes humanas, esto es bien claro. O sea, no se refiere a otra cosa que la Toráh.

¿Pero, no es que estamos en la gracia y ya no en la ley?

Pues, al borrarse, ocultarse o tergiversarse los verdaderos significados de términos, se producen errores como este. Donde se piensa que la ley ya no está vigente. Y se usan para apoyar dicha idea cantidades de pasajes, con términos mal traducidos u ocultados, como el de este caso. Lo cual lleva a errores y horrores de doctrinas de hombres.

¿Qué implica, entonces, este término?

Este término nos habla de “quebrantar, incumplir, no hacer” la ley del Altísimo Yahwéh. O sea, no cumplir, por tanto, con la voluntad de Yahwéh.

¿Pero la ley no era sólo los 613 mandamientos de los judíos?

La ley es por sobre todo “INSTRUCCIÓN”. Y dicha instrucción, está expresada a través, entre otras cosas, por los 613 Mitzvot o mandamientos. Los cuales tienen cada uno su aplicación, según las personas y los momentos y/o situaciones. No es para que alguien cumpla todo, dado que nadie, ni aun el Mesías cumplió con todo (Ejemplo: las mitzvot sobre el período menstrual en las mujeres). Además, los mandamientos son para todos los que se consideren parte de Israel, el pueblo del Altísimo Yahwéh. No son por tanto para judíos solamente.

¿Cómo está en las escrituras este término?

Este término ha sido traducido generalmente en las escrituras como “iniquidad” o “maldad”, lo cual constituye una auténtica violación de su significado real que le quiso dar Elohim. Por lo que esto es lisa y llanamente una “manipulación” de las escrituras, para apoyar doctrinas e ideas personales, ajenas a las escrituras originales.

¿Cómo debería traducirse correctamente?

La traducción correcta de este término sería “incumplidores o quebrantadores de Toráh”. O “los sin ley” (de donde “a”=sin; “nomos”=ley).

¿Pero Toráh y Ley, son lo mismo o no?

No son lo mismo. Lo que sucede es que la “Ley” es una parte de la Toráh. Y la Toráh, es instrucción, o sea, es la ley (preceptos, mandamientos); más biografías de los patriarcas; historia de la creación;  datos de lugares y momentos; consejos; advertencias; etc. Por lo que la Ley es instrucción por ser parte de la Toráh.

¿Pero entonces, en pocas palabras, qué es la Toráh?

Pues nada más que la “voluntad de Yahwéh”, expresada por escrito. ¿Y la voluntad de Yahwéh pasa o es para siempre? ¿La escritura dice que es sólo para judíos, o para todas las gentes y todas las generaciones? Esto debe ser muy, pero muy bien meditado. Puesto que se juega en ello la propia salvación, y la de los nuestros.

¿Qué consecuencias trae ocultar el verdadero significado de este término?

Las consecuencias son casi obvias. Ya que si la ley es parte de la Toráh, y la Toráh, a su vez, es la voluntad de Yahwéh. Por tanto, no hacer, incumplir, quebrantar, violar, despreciar, etc., la Toráh, es despreciar la voluntad de Elohim Yahwéh. Es decir, no aceptar la voluntad de nuestro “Padre Celestial”.

¿Y entonces qué pasa al actuar así?

Pues las consecuencias son desastrosas. Puesto que, al negar la voluntad de Yahwéh en nuestras vidas, diciendo que es “cosa de judíos”, nos convertimos automáticamente en opositores a Él. Y, por si quedan dudas, lo aclaro aun más: nos convertimos en un tipo de “ha Satán”, dado que todo cuanto se opone a la voluntad de Yahwéh es una forma o tipo de adversario u opositor, un tipo de “ha Satán”. Si no, recordemos qué le dijo el Mesías a Cefas (Pedro) en:

Mat 16:23  Pero él,  volviéndose,  dijo a Pedro:  ¡Quítate de delante de mí, Satanás!;  me eres tropiezo,  porque no pones la mira en las cosas de Elohim, sino en las de los hombres.

Acá vemos con claridad que Cefas, al tratar de que el Mesías no sufriera, estaba en realidad oponiéndose a la voluntad del Padre, que había decretado que su hijo debía pasar por la muerte. O sea, Cefas se estaba oponiendo a la voluntad del Padre. Y ya sea la voluntad del Yahwéh, expresada en la Toráh, o en los Escritos Nazarenos (nuevo testamento), continúa siendo la voluntad del Padre. Y, por lo tanto, nada ni nadie se le puede oponer.

¿Pero es peligroso continuar en dicha postura?

Por supuesto que sí. Y para comprobar esto, basta con ver lo que dice la escritura en Mt 7:21-23.

¿Quién dice que entra al reino?

Mat 7:21  No todo el que me dice: Señor,  Señor,  entrará en el reino de los cielos,  sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

¿A quienes se lo dice?

Mat 7:22  Muchos me dirán en aquel día:  Señor,  Señor,  ¿no profetizamos en tu nombre,  y en tu nombre echamos fuera demonios,  y en tu nombre hicimos muchos milagros?

¿Y que contesta el Mesías?

Mat 7:23  Y entonces les declararé: Nunca os conocí;  apartaos de mí,  hacedores de maldad.

Por lo que vemos, con absoluta claridad, que quienes no cumplan con la voluntad de Yahwéh, la cual no está solamente expresada en los Escritos Nazarenos (nuevo testamento), sino primeramente en la Toráh, no entrarán en el reino de los cielos. ¿Parece suficiente esto? ¿o es necesario aclararlo más?

¿Dónde dice el Mesías que se deba cumplir con la Toráh?

Veamos lo que decía el Mesías, dos capítulos antes de Mateo 7, o sea en el 5. Es decir en la misma predicación, en el mismo monte, en la región de Galilea.

Mat 5:17  No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas;  no he venido para abrogar,  sino para cumplir.

Mat 5:18  Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra,  ni una jota ni una tilde pasará de la ley,  hasta que todo se haya cumplido.

Mat 5:19  De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños,  y así enseñe a los hombres,  muy pequeño será llamado en el reino de los cielos;  mas cualquiera que los haga y los enseñe,  éste será llamado grande en el reino de los cielos.

¿Cumplió el mesías o no con la Toráh? ¿Debemos nosotros hacer lo mismo, que el hizo?

1Jn 2:6  El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

¿Entonces tenemos, que cumplir la Toráh, así como el también cumplió? Meditémoslo, sin hipocresías, ni caretas, ni preconceptos!!! No seamos hallados, anomos!!!

¿Y quien o que es un “anomo”?

Pues “Anomo” es quien practica la “anomía”. O sea, que “ánomo”, es todo aquel que no vive la Toráh y la desprecia (como cosa extraña, como cosa solo de judíos). Para entender un poco más, basta con ver, como ejemplo, a quien llama la escritura en  2ª Tesalonicenses, “anomo”:

(2Ts 2:3)  Nadie os engañe en ninguna manera;  porque no vendrá sin que antes venga la apostasía,  y se manifieste el hombre de pecado,…

(2Ts 2:3) μη No τις  alguien υμας  a ustedes εξαπατηση  seduzca κατα  según μηδενα  a ninguna τροπον  manera οτι  porque εαν  si alguna vez μη  no ελθη  venga η  la αποστασια  apostasía πρωτον  primero και  y αποκαλυφθη  sea quitada cubierta ο  el ανθρωπος  hombre της  de la ανομιας  violación de ley

Aquí vemos, desde el texto griego, cómo en la escritura se le llama “o antropos tes anomías”, o sea, “el hombre incumplidor de la ley” (anomo), al “anti-mesías” (o anticristo como llaman algunos). Dado que, todo aquel que se opone, como ya dijimos, a la voluntad de Yahwéh, tiene el mismo espíritu del “opositor” o sea el mismo espíritu de “haSatán”.

¿Y qué espíritu tendrá usted. El del padre Yahwéh, o el de haSatán?

¿Vivirá la toráh, o la despreciara? ¿Será usted un anomo, o un hijo?

¿Negará la verdad o será obediente? ¿Estudiará o mirará para otro lado?

Solo los valientes se atreverán a cuestionarse todo, y estudiaran y verán si lo enseñado es verdad o no.

La puerta aun, la mantiene abierta Yahwéh, pero no siempre será así!!!

Bibliografía: RV 1960 Reina Valera 1960.

Bendiciones***

Publicado por

yoelyisajar

Nombre: Yoel Yisajar. En estudios de las escrituras: desde el año 1989. En estudio de Raíces Hebreas: desde el año 2000. Instrucción: Maestros varios Cristianos; Mesiánicos; y de Raíces Hebreas. Estudios y/o Conocimientos: Instituto Bíblico Río de la Plata I.B.R.P. (breve lapso); Teología Sistemática; Hebreo (básico); Exégesis; etc.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s