Proverbios 25:11-14

 

Prov.25_11-14

Prov.25:11

La palabra dicha en el momento oportuno puede ser un consejo o una exhortación. La manzana de oro, con su bella forma y brillantez, armoniza perfectamente en combinación con la plata, como en una bandeja. Quienes reciben esas palabras glorifican al Todopoderoso Yahwéh porque Él ha obrado con su Espíritu de Santidad para que ello ocurra. Pero los que imparten las palabras deben prepararse bien en todo momento para cuando llegue la oportunidad, como el Apóstol Pablo enseñaba a Timoteo:

Te requiero delante de Elohim y del Mesías Yahoshúa, quien ha de juzgar a los vivos y a los muertos, tanto en su manifestación como en su reino: Predica la palabra; mantente dispuesto a tiempo y fuera de tiempo; convence, reprende y exhorta con toda paciencia y enseñanza. Porque vendrá el tiempo cuando no soportarán la sana doctrina; más bien, teniendo comezón de oídos, amontonarán para sí maestros conforme a sus propios deseos, y a la vez que apartarán sus oídos de la verdad, se volverán a las fábulas. Pero tú, sé sobrio en todo; soporta las aflicciones; ocúpate en anunciar la buena noticia; cumple tu ministerio. (2Tim.4:1-5 VIN)

El amontonamiento de maestros apartados de la verdad sucede desde hace mucho tiempo atrás. En general, dicen palabras bonitas que los que consultan quieren oír. Esas palabras dulces terminan amargando la vida porque no se apoyan en la verdad del Consejo de Yahwéh. Quienes se apoyan en la verdadera Palabra de Yahwéh, deben prepararse en todo momento para estar atentos y hablar en el momento justo ante quienes soliciten un consejo o necesiten una exhortación.

 

Prov.25:12

Se relaciona el valor tan deseado del oro fino con una persona que corrige con sabiduría, no humana ni mundana, sino la que resulta de estudiar la Palabra de Yahwéh y aplicarla con ayuda de su Espíritu. Y también está escrito con relación al oro:

Apoc.3:14 Escribe al mensajero de la asamblea en Laodicea: El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Elohim, dice estas cosas: (15) Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Quisiera que fueras frío o caliente! (16) Así que, porque eres tibio, y no frío ni caliente, te voy a vomitar de mi boca. (17) Ya que tú dices: ‘Soy rico; me he enriquecido y no tengo ninguna necesidad’, y no sabes que tú eres desgraciado, miserable, pobre, ciego y desnudo, (18) yo te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos para que veas. (VIN)

Lo que enseña el Mesías es lo mismo que enseña Yahwéh. No se acepta la indefinición ni la falta de determinación para obedecer los Mandamientos. Ser “frío o caliente” significa “obedecer o no”. La tibieza es ese estado de rebeldía de quienes no le importan guardar los mandamientos, o los consideran abolidos o que son sólo para judíos. Lo que “vomitará” el Mesías en su regreso es la Palabra de Yahwéh con la que juzgará al mundo. Y esto tiene que ver con el oro refinado que el Mesías aconseja comprar de él, quien enseñó a practica perfectamente los mandamientos. Tener oro refinado simboliza brillar con justicia que resulta de hacer la Voluntad de Yahwéh. El fuego simboliza las pruebas en la vida que se presentan para que, por medio de la obediencia a los mandamientos, crezcamos en fortaleza de la fe y en la confianza de que todo es para nuestro bien.

 

Prov.25:13

No hay mejor mensajero fiel que el Mesías, quien como Hijo de Yahwéh se entregó hasta la muerte cumpliendo perfectamente el plan de redención para que podamos tomar del “Árbol de la Vida”, con la posibilidad de vivir para siempre. Así también debemos imitar su obra, obedeciendo a Yahwéh para que otros nos imiten y tengan alivio quienes sufren por andar por caminos de desobediencia, soportando la ira del Todopoderoso. También los mensajeros de Yahwéh nos alivian de las cargas y los peligros cuando somos fieles a Él, pues por medio de ellos nos ayuda, como está escrito: “El mensajero de Yahwéh acampa alrededor de los que lo honran y los defiende.” (Salm.34:7 VIN)

Por otro lado, se debe tener cuidado con el alivio que prometen los falsos enviados, como advirtió Pablo:

2Co 11:13 Porque los tales son falsos enviados, obreros fraudulentos disfrazados como enviados del Mesías. (14) Y no es de maravillarse, porque el Satán mismo se disfraza como mensajero de luz. (15) Así que, no es gran cosa que también sus servidores se disfracen como servidores de justicia; pero su fin será conforme a sus obras. (VIN)

Esos falsos enviados del Mesías son los que enseñan en contra de la Toráh o Ley de Yahwéh; o sea, en contra de sus mandamientos, para que se haga lo que cada uno quiera, sin reglas ni guía en la vida de parte de Yahwéh. Esos no son mensajeros fieles, y llevan por mal camino a los creyentes. Por eso hay que despertar cuando alguien está siendo guiado por ese camino y buscar verdaderos mensajeros fieles a la Palabra de Yahwéh.

 

Prov.25:14

Las promesas incumplidas son esos “regalos” que se prometen, pero nunca se dan. El Todopoderoso Yahwéh nos regala la vida y nos promete bendiciones para gozarla, pero a cambio de que nosotros le regalemos lo mejor de nuestro tiempo para estudiar su Palabra (y así saber cuál es su Voluntad) y para comunicarnos con Él con nuestras plegarias. Es un intercambio de regalos por amor. Pero no debemos ser como nubes que no dan lluvias para regar la tierra y que dé frutos. Porque la lluvia es la Palabra de Yahwéh, como está escrito:

Isaías 55:10 Porque como la lluvia y la nieve caen del cielo y no vuelven allá, sino que empapan la tierra y hacen producir vegetación y dar semilla para sembrar y pan para comer, (11) así es la Palabra que sale de mi boca: No vuelve a Mí vacía, sino que hace lo que me propongo, logra lo que la envío a hacer. (VIN)

Entonces, siendo nubes que llevan la Palabra de Yahwéh, regaremos en tierra fértil para que la Voluntad de Él se cumpla según sus planes. Nuestra vida es un regalo que debemos poner a disposición ante Yahwéh para servirle por amor. Es cuestión de prometer y cumplir, de comprometerse y hacer responsablemente, para que todo sea armonioso según el Espíritu de Yahwéh y de Yahoshúa, el Mesías.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s