La Importancia del Shemá

 

La Casa de Yisrael (3)

Deut.6:4 ¡Shemá, Yisrael! יהוה Eloheinu, יהוה ejad

¡Escucha, Yisrael! YAHWEH nuestro Elohim, YAHWEH Uno es! (TKIM)

El Eterno Yahwéh nos ordena, como principal mandamiento (como dijo Yahoshúa, el Mesías, en Mar.12:28-30), que Lo reconozcamos como el Único Todopoderoso que existe, pues no hay otro aparte de Él, tal como Él mismo lo dijo:

Deut.4:35 A ti se te ha demostrado claramente que sólo Yahwéh es ha‘Elohim; no hay otro fuera de Él. (VIN)

 

Deut.4:39 Entiende pues hoy y ten en mente que solamente Yahwéh es tu ha’Elohim arriba en el cielo y abajo en la tierra; NO hay ningún otro.

¿Qué significa que ese sea el principal mandamiento? Que es la base donde debe cimentarse la Fe para no errar el rumbo del conocimiento verdadero. ¿Y qué significa que no hay otro ha‘Elohim = Todopoderoso fuera de Él? Un reconocido profeta nos los explicó:

Isaías 43:10 Ustedes son mis testigos, declara Yahwéh, mi siervo que Yo escogí. Para que me conozcan y crean en Mí y entiendan que Yo soy; Antes de Mí no fue formada ninguna deidad [ningún Elohim]; y después de Mí ninguna existirá.

Is.44:6 Así ha dicho Yahwéh, el Rey de Yisrael, su Redentor, Yahwéh de los Ejércitos: “Yo soy el Primero y soy el Último; y fuera de Mí no hay Elohim.”

Is.45:5 Yo soy Yahwéh y no hay ningún otro; aparte de Mí no hay Elohim. Yo te ciño, aunque tú no me conoces, (6) para que se sepa, de este a oeste, que no hay nadie más que [o como] Yo. Yo soy Yahwéh y no hay otro.

Estas declaraciones implican que el Todopoderoso Yahwéh NO comparte su Existencia y Gloria con nadie, como consta en Isaías 42:8: Yo soy Yahwéh, ése es Mi Nombre; no le cederé Mi Gloria a otro, ni Mi renombre a los ídolos.. ¿Qué está diciendo el Eterno aquí? Con toda seguridad que solamente UN SER es el Todopoderoso Yahwéh, cuya Gloria es única y que no comparte su Gloria en distintas manifestaciones de maneras de ser. Es decir, que Yahwéh es únicamente el Todopoderoso y no es en absoluto también el Mesías Yahoshúa, su Hijo. Quienes crean que sí lo es, violan uno de los principales mandamientos dados en el Monte Sináy: Éx.20:2 Yo Yahwéh soy tu Elohim, que te sacó de la tierra de Mitsráyim [Egipto], la casa de servidumbre: (3) No tendrás otros elohim aparte de Mí.. ¿Por qué lo violan? Porque creen que Yahwéh es Elohim; y el Hijo (y Mesías) también es el mismo Elohim. Hay sí o sí dos Elohim, por más que aseguren que se refieren al mismo. Lo que dice el mandamiento claramente es que sólo Yahwéh puede ser considerado haElohim, o sea, el Todopoderoso y nadie más. Es decir: ¡NO consideren a Yahwéh y a su Hijo Yahoshúa el mismo ser haElohim!

Algunos se apoyan en el versículo de Pablo que dice del Mesías: Porque en él reside corporalmente toda la plenitud de la cualidad divina (Col.2:9), para creer que el Padre y el Hijo son el mismo ser. Ese verso no transmite de ninguna manera esa idea si se respeta lo que dice, porque si no, eso sería sencillamente violar el mandamiento de entender el Shemá, es decir, violar la unicidad absoluta del Eterno, y no adorarle sólo a Él, como Él reclama. Porque acabamos de ver que Él dijo: no le cederé Mi Gloria a otro, ni Mi renombre a los ídolos.; y si se cree que el Todopoderoso es también el mismo Hijo/Mesías, se está cediendo o compartiendo la Gloria con un ídolo, porque adorar al Mesías es netamente idolatría. De nada sirve decir que se adora al Padre y no al Hijo, pensando al mismo tiempo que son el mismo ser. Eso es igual idolatría. La única manera de mostrar el Todopoderoso su Presencia en el hombre es por medio de su Inspiración, tal como sucedió con los Patriarcas, Moisés, los Profetas, el Mesías y demás Sabios. La idea de que el Todopoderoso se hizo hombre proviene del paganismo, como la deidad griega inventada de nombre Zeus, que también descendía del cielo y se hacía humano o animal.

 

Shemá es una palabra que exige atención y obediencia al mismo tiempo. En el versículo 3 del capítulo 6 de Deuteronomio, aparece ya esa palabra para referirse a exigir obediencia de los mandamientos.  Para alcanzar sabiduría verdadera, el reconocimiento de la unicidad absoluta del Eterno es el paso principal para abandonar la ignorancia o el error. Cuando sólo adoramos al Amo del Universo Yahwéh, Creador del Mundo, abrimos nuestra mente para poder comprender temas más profundos que Él nos enseña con total fidelidad. Es como si se destaparan nuestros oídos o se cayera el velo de los ojos para poder comprender gracias a Yahwéh que nos ayuda.

 

Deut.6:5 Amarás a Yahwéh tu Elohim con todo tu corazón y con todo tu ser y con todas tus fuerzas. (VIN)

Completamente unida a la obediencia de creer en la unicidad absoluta de Yahwéh, Él nos exige amarle por sobre todas las cosas del mundo, teniéndolo como único Amo y Director de nuestra vida sólo a Él, tal como también Yahoshúa lo explicó en Mat.6:24. Nos enseña el Todopoderoso el principal objetivo para el que nos regala la vida nuestro Creador. Desarrollemos esto:

“con todo tu corazón [lev]”: es decir, se refiere diariamente con nuestros pensamientos y conciencia de su Presencia en todas las cosas o situaciones de vida; como también con temor (no miedo, sino respeto) ante Él para no actuar contra su Voluntad, para no violar sus Mandamientos. Literalmente, el corazón es el órgano “motor” que controla la sangre; y, debido a que las pasiones carnales tienen relación con la sangre, figurativamente, nos enseña que debemos amar a Yahwéh controlando con nuestra mente todas nuestras pasiones de la carne (con “dominio propio”, 2Pe.1:6) para que seamos buenos siervos de Él, con el fin de tener una vida santificada que ilumine ejemplarmente a los demás, dando así frutos correctos viviendo en el Mesías.

“con toda tu ser [néfesh]”: Néfesh se refiere a la vitalidad, a la manera de existir, que incluye todas las pasiones carnales. Como explicamos antes, el corazón es una metáfora de la mente, de su capacidad de actuar voluntariosamente por medio del libre albedrío. Es decir, la mente debe controlar totalmente la vida, entregándola en este Mundo al servicio al Eterno para prepararla para la vida perpetua en el Mundo Venidero.

“con toda tu fuerza [meód]”:  esto es, que todo el esfuerzo en la vida sea, más que para beneficio físico o material, para alcanzar sabiduría celestial y edificación espiritual amando por encima de todo al Eterno. Y ese esfuerzo implica empeño y devoción, como dijo Shimón Kefá (2Pe.1:5-6): Por esta misma razón, pongan todo empeño [meód] en añadir a su fe, virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, perseverancia; a la perseverancia, devoción; para lograr la santificación en el dominio propio, “escapando de las bajas pasiones” (2Pe.1:4).
Deut.6:6-7 Y estas Palabras [devarim] que te ordeno hoy, deben estar [grabadas] en tu corazón; (7) enséñalas fielmente a tus hijos y habla de ellas mientras estás en tu casa, mientras estás de viaje, al acostarte y al levantarte.

“Palabras…deben estar [grabadas] en tu corazón”:  Como vimos en la Parashá Devarim [Palabras], devarím también significa hechos. Por lo tanto, esos “hechos” que deben estar grabados en el corazón, son los anhelos constantes de poner en práctica todos los Mandamientos estudiados, y así se podrá participar de la profecía del Pacto Renovado que está mencionado en Jeremías 31:31-33.  En otras palabras, es incorporar la Torá (con sus mandamientos) como Camino de Vida, para bendecir la vida en este mundo, y para recoger los frutos premios en la próxima que llega con el regreso del Mesías y la Resurrección.

“enséñale fielmente a tus hijos”:  Como siempre hizo el Pueblo de Yisrael, debe enseñarse de padres a hijos, de generación en generación, para que la Sabiduría Celestial se propague y se mantenga iluminando a todo Yisrael, como también a las naciones gentiles; hasta que algún día: “la tierra estará tan llena del conocimiento de Yahwéh como las muchas aguas cubren el mar.” (Is.11:9). En la sabiduría hebrea, el concepto de “hijos” va más allá de los hijos de sangre; también abarca a quienes son enseñados como “hijos” no familiares, pues reciben educación que se transmite desde el Padre celestial, a hijos, y a hijos de hijos, etc.

“habla de ellas…”:  En todo momento y en todo lugar que se pueda se deben estudiar los Mandamientos del Eterno Yahwéh. Y eso debe ser un objetivo primordial en nuestras vidas. También de la misma manera se debe estar siempre dispuestos a hablar de tales mandamientos para enseñar a los demás donde y cuando sea.
Deut.6:8 y átalas como señal en tu mano, y que estén como insignias entre tus ojos;

Este mandato debe entenderse de manera espiritual, no literal. Las Palabras de Yahwéh deben guiar al israelita como si Él lo tomara de la mano, como un padre lleva del brazo a su hijo/a por la vida.  Esto significa que uno debe “poner” en su “brazo” la Palabra/Brazo de Yahwéh, es decir, disponer toda su voluntad para obedecer cada mandamiento, a fin de caminar correctamente sin tropezar (se orienta a la acción). Pero no sólo esto, también esas Palabras deben estar como “insignia” o “símbolo entre los ojos”; es decir, como director de la vista y de los pensamientos para caminar sin que se pierda la fidelidad ni la seguridad y sabiduría por la ceguera que causa la ignorancia o el error.  Y así como la certeza que se tiene sobre una afirmación de algo que se ve, así se debe tener la certeza de que la Palabra de Yahwéh, Su Torá, es Verdadera y eterna, y que no puede cambiarse.
Deut.6:9 y escríbelas sobre los marcos de tu casa y en tus portales.

Esas Palabras deben llenar el hogar con el estudio y, cuando se traspasa la puerta, debe uno recordar siempre los mandamientos para estar atentos a cumplir inmediatamente con el integrante de la familia.  Cuando se ingresa al hogar, al pasar por la puerta, uno debe despojarse de la “suciedad” mundana, preparando el ser para que se purifique practicando los mandamientos estudiados.

Todo lo que nos enseña el Shemá tiene que ver con intensificar nuestra relación personal con Yahwéh, tratar de oírle estudiando Sus Palabras para apegarnos a Él, de modo que podamos aprender e imitar sus Atributos para poder desarrollar el amor que Él enseña para con el prójimo, y así reflejar el amor celestial iluminando a las naciones.  Amando correctamente a Yahwéh, hará que se ame correctamente al prójimo.  Y como resultado final, será la glorificación al Único Todopoderoso para siempre siguiendo el ejemplo de amor perfecto que dejó su Hijo, el Mesías.

Rebeldía ante yahwéh

1) ¿Quienes son los 12 enviados?

Yahwéh le dice a Moshéh (Moisés) que envíe (por su cuenta, es decir, no los eligió Yahwéh sino Moshéh) a 12 hombres líderes, uno de cada tribu, para explorar la tierra de Kenáan.

Y vemos entonces como cita esto el texto, en Bemidbar/Nm 13, nos dice 2-15

Núm 13:2 “Envía unos hombres a explorar la tierra de Kenaan, que le voy a dar al pueblo yisraelita; envía un hombre por cada una de sus tribus ancestrales, cada uno un capitán entre ellos”.

Núm 13:3 Así que Moshéh, por orden de Yahweh, los envió desde el desierto de Parán. Todos los hombres eran dirigentes de los yisraelitas.

Entonces…

¿A quienes se envía? Pues vemos desde el hebreo, que Yahwéh le ordena a Moshéh que envíe a los “Nasím”, es decir príncipes, los principales, hombres de autoridad, que sean jefes entre los suyos. Es decir los que son cabeza en cada una de sus casas o tribus. Por ende se eligió a los que aparentemente eran los mejores.

Y ¿Qué sucede entonces?

Pues que, se envía a los 12 hombres a explorar…

Núm 13:17 Cuando Moshéh los envió a explorar la tierra de Kenaan, les dijo: “Suban allá al Néguev y suban a la serranía. Núm 13:18 y vean qué clase de país es; si la gente que lo habita es fuerte o débil, si son pocos o muchos. Núm 13:19 si la tierra en que habitan es buena o mala; si los poblados en que viven son abiertos o fortificados. Núm 13:20 si el suelo es rico o pobre; si tiene bosques o no. Y tómense el trabajo de traer algo del fruto de la tierra”….

2) ¿Que aconsejó de Moshéh a los enviados?

Tómense el trabajo” como dice la VIN 2015 o “Hagan todo lo mejor que puedan” como dice la versión PDT.

Y aquí Moshéh entre otras varias cosas, les dice a los exploradores y menciona el término hebreo “jazaq” que implica esforzarse, fortalecerse, ser valientes, o sea los instaba a hacer lo mejor posible y no temer, a pesar de lo que pudieran ver.

3) ¿La cambió o no, el nombre Moshéh a Hoshea?

Moshéh le cambia el nombre a Hoshéa, hijo de Nun, por Yahoshúa.

Luego de mencionarse la lista de los Nasím de cada tribu, se menciona lo siguiente…

Núm 13:16 Estos eran los nombres de los hombres que Moshéh envió a explorar el país; pero Moshéh le cambió el nombre a Hoshéa hijo de Nun y le puso Yahoshúa.

Ahora que…veamos…

¿Realmente le cambió Moshéh el nombre a Hoshéa?

Pues mucho antes que Moshéh lo llamara así en Nm 13:16. Ya en Shemot/Ex 17:9

Vemos lo siguiente…

Éxo 17:9 Moshéh le dijo a Yahoshúa: “Escógenos algunos hombres y sal a la batalla contra Amaleq.

¿Moshéh le dijo a Hoshéa? No, ahí dice Yahoshúa (o Yehoshúa según texto masoreta). Lo que nos hace pensar, que inicialmente el llamarlo así, era privilegio y atributo del propio Yahwéh.

Además vale decir que dice en hebreo en Bemidbar/Nm 13:16 cita el texto…

Yehoshúa     Nun      Bin      leHoshéa      Moshéh      vaiqrá

Yehoshúa     Nun   Hijo de   A Hoshéa     Moshéh      Y llamó 

¿El nombre Hoshéa es igual a Yehoshúa? O ¿Cual es la pequeña y la vez sutil gran diferencia?

Pues que simplemente se le añade una “yod” a su nombre, pasando de esa manera a estar el nombre del altísimo incluido en el nombre de Hoshéa. En forma abreviada a través de la primera de las 4 letras del nombre qadosh. La razón del aparente cambio, es por la futura tarea que Hoshéa tendría que llevar a cabo. Que era la de llevar a la “Libertad” física, de hecho, conduciendo al pueblo a la tierra prometida, a la cual ya no podía entrar Moshéh, pero si Yahoshúa (o Josué). Prefigurando, de esta forma también a Mashíaj (el Mesías), quien nos libera de la esclavitud del Avon (o pecado).

Entonces ¿Moshéh le cambió el nombre a Hoshéa o no?

Evidentemente Moshéh, no hizo esto, sino que solo “lo llamó” de esa forma (Yahoshúa), ya que vemos como más adelante le vuelve a llamar Hoshéa, en Devarim (deuteronomio) 32:44.

Deu 32:44 Vino Moshéh, junto con Hoshéa hijo de Nun y recitó todas las palabras de este poema a oídos del pueblo.

Esto pasaje, nos muestra, que no hubo cambio de nombre, sino un “título adjudicado” a Hoshéa. Por motivos ya descriptos, respecto de su futra tarea. Inclusive gramaticalmente, vemos que si le hubiera cambiado el nombre, la expresión correcta debería haber dicho “vaiqrá shemó….” ó sea “y llamó su nombre…”, cosa que en este caso no sucede. El sería, por tanto, conocido así, “Yahoshúa” a partir de ese momento, sin perder jamás su nombre original “Hoshéa”.

Respecto al porque las diferencia “Yehoshúa o Yahoshúa”.

Pues que si bien hay evidencias que muestran que la pronunciación más antigua era Yahoshúa. Los masoretas lo escribieron varios siglos después de esta forma, Yehoshúa. No obstante los motivos de esto, exceden al comentario de esta parashá.  

4) ¿Qué pasa después de los 40 días de exploración?

Al cabo de 40 días los exploradores regresan con su pueblo y se presentan ante Moshéh y Aharón con un informe pesimista (incluso con calumnias) de parte de 10 de ellos, sobre lo encontrado en esa tierra. Veamos…

Leemos resumidamente…

Núm 13:21 Ellos subieron y exploraron la tierra… Núm 13:22 Subieron al Néguev y llegaron a Jevrón, donde vivían Ajimán, Sheshay y Talmay, los anakitas. Núm 13:23 Llegaron hasta el arroyo de Eshkol y allí cortaron una rama con un racimo de uvas que tenían que cargarlo dos hombres en una vara…

Luego dice el texto…

Núm 13:25 Al cabo de cuarenta días regresaron de explorar la tierra. Núm 13:26 Se dirigieron directamente a Moshéh y Aharón y toda la comunidad yisraelita…Núm 13:27 Esto fue lo que les dijeron: “Llegamos a la tierra a la que nos enviaste; verdaderamente fluye leche y miel y este es su fruto. Núm 13:28 Sin embargo, la gente que habita el país es fuerte y las ciudades son fortificadas y muy grandes; además, vimos allí a los anakitas.

Allí se mencionan estas razas (un poco más adelante veremos quienes eran)

Núm 13:29 Los amaleqitas habitan en la región del Néguev; los jetitas, los yevusitas y los emoritas habitan la serranía; y los kenaanitas habitan junto al mar y a lo largo del Yardén”.

Acto seguido y ya indignado Kalev los hace callar…

Núm 13:30 Kalev mandó callar al pueblo delante de Moshéhh y dijo: “De todos modos subamos y tomaremos posesión de ella, porque de seguro la venceremos”….Núm 13:32 Así esparcieron calumnias entre los yisraelitas acerca de la tierra que habían explorado, diciendo: “El país que atravesamos y exploramos es una tierra que devora a sus habitantes. Toda la gente que vimos en ella son hombres de gran estatura. Núm 13:33 vimos a los nefilim (los anakitas son parte de los nefilim)…

5) ¿Quienes era los Nefilim?

En Bereshit-Génesis 6 se relata que estos seres vivieron en la antigüedad remota, antes del diluvio universal y pudieron haber sido la prole de seres sobrenaturales (que vemos en Bereshit/Génesis 6.4 precisamente) El libro apócrifo de Enoc los menciona, dando incluso los nombres de sus príncipes.

En edades antiguas y remotas existieron gentes de gran estatura y porte. Vale decir que también se menciona en la Toráh y el Tanaj, a otras criaturas o razas de gran porte, como a los Refaím y los Pelistim. Incluso se menciona, por ejemplo, en Devarim/Dt 3:11 que uno de sus reyes llamado Og tenía una cama de 4.5 metros de largos y 2 metros de ancho. Pasaje que por cierto, estará próximamente descrito, en unas 7 porciones más adelante, más precisamente dentro de la parashá Devarím (1:1; 3:22).

No obstante basta esta breve descripción y mención a estos seres, que eran buena parte de los que habitaban en la tierra de Kenaan. Es por ende comprensible tuvieran temor de ellos. Pero no se entiende, que después de tan grandes proezas demostradas por Yahwéh, y realizadas delante de todo el pueblo, aun dudaran y temieran. El pecado o lo grave, no era por tanto, que temieran, lo grave era que no tuvieran confianza en Yahwéh, como para superar ese miedo o terror y sobreponerse con emunáh, en tan tremendo Elohim como Yahwéh. 

En el próximo capítulo bien, se muestra como la moral y fuerza interna,  del pueblo comienza a caer, entrando incluso en terror y aun desesperación.  

6) ¿Porque se quejaba siempre, el pueblo?

Ante el informe negativo de 10 de los espías israelitas, el pueblo entra en desesperación y queja ante Moshéh y Aharón por sentir impotencia para conquistar la tierra de Kenáan, recordando nuevamente “el estar mejor” en Egipto, tanto incluso que deseaban volver. Se quejan sin cesar ante Moshéh y Yahwéh los oía…

Caso 1…La comunidad tiene miedo y se queja. Nm 14:1 al 14:4

Caso 2… La comunidad no tiene carne y se queja. Nm 11:1-2

Y aun después de ser castigados, siguieron quejándose Nm 11:4-6

Caso 3…(poco más adelante) La comunidad tiene poca agua y se queja. Nm 20:2-5

Núm 20:5 ¿Por qué nos hicieron salir de Mitsráyim [Egipto] para traernos a este lugar tan malo, un lugar sin grano, ni higos, ni viñas, ni granadas? ¡Ni siquiera hay agua para beber!”

Las quejas son interminables…Las quejas eran interminables, delante de Moshéh y siendo oídas incluso por el propio Yahwéh.

Núm 21:5 y el pueblo habló contra Elohim y contra Moshéh: “¿Por qué nos hiciste salir de Mitsráyim para morir en el desierto? No hay pan ni agua y hemos llegado a aborrecer esta comida miserable”.

7) ¿Como actúan los líderes ante el temor del pueblo?

Volviendo a las quejas, propias de este capítulo. Vemos, que se denota la preocupación, disgusto y aun tristeza en Moshé y Aharon. Líderes de toda la asamblea…cuyos corazones estaban compungidos de dolor, por tales palabras oídas, al pueblo. Aquel mismo pueblo, que vio la mano de Yahwéh manifestarse delante de ellos. Y ese cáncer que se gestaba, tenía un solo nombre “quejas, quejas sin fin”…. Las que vimos, un tanto, como se mostraron un poco antes y aun después de estos hechos…Pero…

¿Qué pasó después?

Núm 14:5 Entonces Mosheh y Aharón cayeron sobre sus rostros delante de toda la asamblea de la comunidad de Yisrael.

Y ¿Cómo reaccionaron los demás?

Ante semejante cuadro de desidia, de falta de cuidado de la relación con Yahwéh y falta de emunáh… Nm 14: 6-9…

Núm 14:9 solo que ustedes no deben rebelarse contra Yahwéh. No tengan entonces temor de la gente del país, que ellos son presa nuestra (o como dice en el hebreo “ki lejeménu jem” “pues ellos serán nuestro pan”); su protección se ha apartado de ellos, pero Yahwéh está con nosotros. ¡No teman!”

O como dice otra versión, la RV1960 con nombres corregidos.

Y que en este caso traduce brillantemente…Núm 14:9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Yahwéh,  ni temáis al pueblo de esta tierra;  porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos,  y con nosotros está Yahweh; no los temáis.

8) ¿Qué reacción final, tiene Yahwéh?

Este fue el día y le momento en que podría haber cambiado la historia…

Núm 14:12 ¡Voy a azotarlos con pestilencia y a desheredarlos y a ti te daré una nación mucho más numerosa que ellos!

Esta era la triste consecuencia de tanta queja y falta de emunáh. Sin razón, ya que la mano de Yahwéh se manifestó a plena luz del día. Esto ahora, podría haber causado un cambio radical y casi desastroso para el destino del pueblo elegido.

Y ¿Por qué razón? ¿Solo por quejas sinfín? No, mucho peor que eso, por lo que se demostraba, por falta de emunáh y confianza, en el Eterno.

Shalom. Por Yoel Yisajar.

Parashá (Porción) Qóraj (Coré). Números 16:1 – 18:32

Parashá Qóraj

Los temas que se tratan son:

Capítulo 16 de Números:

  • Qóraj (Kóraj o Coré) y gente de compañía se rebelan ante Moshéh (Moisés) y Aharón cuestionando sus liderazgos.
  • Moshéh sugiere convocar a todos ante la Presencia de Yahwéh para resolver el conflicto.
  • Yahwéh destruye a Qóraj y su gente hundiéndolos en la tierra, y quema con fuego al resto de la gente que se había unido en rebeldía a Qóraj.

Capítulo 17 de Números:

  • Se recupera los incensarios de cobre de los rebeldes pecadores para convertirlos en láminas y sirvan para enchapar el Altar de sacrificios, como recuerdo de esa rebelión ante Yahwéh.
  • La comunidad se rebela ante Moshéh y Aharón, los cuales se apartan y resguardan en la Presencia de Yahwéh, Quien amenaza con destruirla.
  • Moshéh ordena a Aharón llevar hacia la comunidad un incensario con fuego e incienso para hacer expiación por ella y frenar una plaga mortal, debido a que la ira de Yahwéh había comenzado a manifestarse en medio de ella.
  • Prueba de la autoridad de Aharón como líder entre los levitas por medio del reverdecimiento sobrenatural de su vara entre doce con los nombres de los capitanes de cada tribu.

Capítulo 18 de Números:

  • Yahwéh le habla directamente a Aharón y le detalla todas sus obligaciones y derechos, como también de los levitas.
  • Los levitas no recibirán herencia de tierras como las demás tribus, dado que la herencia es el servicio a Yahwéh mismo.
  • Diezmos a los levitas.
  • Diezmos de los levitas a los sacerdotes.

 

Comentarios de porciones de la Toráh

Libro: Génesis – Bereshít – בְּרֵאשִׁ֖ית

Libro: Shemót – Éxodo: שמות

Libro: Lewíticos – Waikrá: ויקרא

Libro: Bemidbár – Números: במדבר

Libro: Devarím – Deuteronomio: דברים

Parashá (Porción) Sheláj Lejá (Envía Para Ti). Números 13:1 – 15:41

Los temas que se tratan son:

Capítulo 13 de Números:

  • Yahwéh le dice a Moshéh (Moisés) que envíe (por su cuenta) a 12 hombres líderes, uno de cada tribu, para explorar la tierra de Kenáan.
  • Moshéh le cambia el nombre a Hoshea, hijo de Nun, por Yahoshúa.
  • Al cabo de 40 días los exploradores regresan con su pueblo y se presentan ante Moshéh y Aharón con un informe pesimista (con calumnias) de parte de 10 de ellos, sobre lo encontrado en esa tierra.

Capítulo 14 de Números:

  • Ante el informe negativo de 10 de los espías israelitas, el pueblo entra en desesperación y queja ante Moshéh y Aharón por sentir impotencia para conquistar la tierra de Kenáan, recordando nuevamente “el estar mejor” en Egipto, tanto que deseaban volver.
  • Los exploradores Yahoshúa y Kalev, que no habían calumniado sobre la tierra de Kenáan, exhortan al pueblo para tener confianza en Yahwéh para conquistarla.
  • La Presencia de Yahwéh se manifiesta ante el pueblo con ira y amenaza destruirlos por su falta de fe irrespetuosa.
  • Moshéh intercede por su pueblo para que los perdone.
  • Yahwéh perdona a todo el pueblo, pero castiga a los quejosos y a la generación mayor con no permitirles entrar a la Tierra Prometida a los Patriarcas, excepto a Yahoshúa y a Kalev.
  • El Todopoderoso hace deambular 40 años por el desierto por causa de la falta de Fe y de respeto de los mayores, y también mata a los líderes calumniadores.
  • El pueblo se entristece por lo ocurrido y, contrariando la orden de Moshéh, decide ir hacia la tierra de Kenáan para conquistarla sin la protección de Yahwéh, lo cual les causa un gran golpe al chocar contra los amalequitas y kenaanitas.

Capítulo 15 de Números:

  • Sobre las ofrendas de harinas y libaciones que acompañan a los sacrificios de animales por votos o promesas, tanto para nacidos israelitas como para extranjeros residentes en el pueblo.
  • Primicia apartada del pan para Yahwéh cuando entren a la Tierra Prometida.
  • Ofrenda para expiación por los pecados del pueblo por error.
  • Ofrenda para expiación por pecado por error individual.
  • Caso ejemplar de castigo de una persona que violó el Shabat por recoger leña.
  • Mandamiento de usar “Tzitzít” o flecos en los bordes y esquinas de sus vestimentas para ayudar a recordar los mandamientos.