Proverbios 2:6-9

Prov.2_6-9 CDY

Quizás uno crea que puede hacerse sabio sólo estudiando, pero no es así. La sabiduría celestial la da el Todopoderoso Yahwéh. Nosotros debemos hacer nuestra parte con sacrificio y plegarias para que seamos bendecidos con esa sabiduría que nos ayuda a tomar las decisiones correctas en la vida. Y también de Él depende recibir algún talento o habilidad, sobre todo para ser un canal de Luz. Cuando nos entregamos a amar a Yahwéh por sobre todas las cosas del mundo y lo tenemos como único Amo en nuestra vida, le obedeceremos con gozo para hacer su Voluntad. Y Él nos recompensará con protección y grandes bendiciones. Ese es el fruto de una buena cosecha espiritual.

Proverbios 2:1-5

Prov.2_1-5 Casa de Yisrael

Yahwéh, nuestro Padre, nos invita siempre a aceptar sus Palabras y sus Mandamientos. El Nuevo Pacto se trata de atesorar su Toráh (Ley) en nuestros corazones, para vivir haciendo su Voluntad. Cuando comprendemos el ejemplo que dejó su Hijo y Mesías Yahoshúa, entendemos el gran respeto que le debemos al Todopoderoso. Y cuando logramos respetarle en todo nuestro vivir diario, alcanzamos sabiduría que nos regala Yahwéh por medio de su Espíritu de Santidad. El conocimiento que adquirimos va más allá de lo intelectual, se produce por una intimidad espiritual propia de Padre e hijos, edificada en una obediencia por amor pleno y sincero.

Como hijos obedientes, no se conformen a las pasiones que antes tenían, cuando estaban en su ignorancia. Antes bien, así como Aquel que los ha llamado es Santo (Qadosh – Apartado de todo mal), también sean santos ustedes en todo aspecto de su manera de vivir, porque está escrito: “Sean santos, porque Yo soy Santo”.  1Pe 1:14-16, citando Lev.11:44 (VIN)

Proverbios 1:23-33

PROV.1_23-33 CDY-1

Yahwéh nos aconseja que volvamos a Él cuando nos disciplina, que dejemos de hacer lo malo y hagamos su Voluntad. Él dejó plasmado en las Escrituras los hechos negativos que vivió el pueblo de Yisrael por sus errores, los cuales también nosotros tenemos muchas veces, como la rebeldía, la falta de confianza, la dureza de corazón, etc. Pero como dijo el Apóstol Pablo:

Estas cosas les sucedieron como ejemplo, y fueron escritas como enseñanza para nosotros, para quienes ha llegado el fin de los siglos. (1Co.10:11)

Si no aprendemos de ello, si persistimos en hacer lo malo o desobedecer, no tendremos buena cosecha. En la celebración de Yom Teruáh (Fiesta de las Trompetas) hay como un sonido o Voz fuerte que nos dice “¡Despierten!”. Entonces oigamos esa Voz y obedezcámosle. Arrepintámonos de todos nuestros errores y pecados, volvamos a Yahwéh con sumo respeto para crecer espiritualmente, atendiendo a sus Palabras que fueron expresadas de la mejor manera a través de su Hijo Yahoshúa, el Mesías.

Proverbios 1:20-22

Prov.1_20-22 Casa de Yisrael

La Sabiduría es la Voz de Yahwéh que nos llama para que abandonemos la ignorancia y despertemos para hacer su Voluntad. Las bendiciones en la vida dependen de esta decisión firme de buscar esa Sabiduría que encontramos en el estudio las Escrituras. También la Sabiduría está expresada en su Hijo Yahoshúa, el Mesías, quien nos muestra el Camino de Vida de la mejor manera para agradar a nuestro Padre Yahwéh.

Vengan, aclamemos alegremente a Yahwéh, cantemos con alegría a nuestra Roca y Libertador; entremos a su presencia con agradecimiento, aclamémoslo con canciones. Porque Yahwéh es un Êl grande, un gran Rey sobre todos los elohim [poderosos]; en su mano están los abismos de la tierra: los picos de las montañas también son suyos; suyo es el mar, pues Él lo hizo, y sus manos formaron la tierra. Vengan, postrémonos e inclinémonos, arrodillémonos ante Yahwéh nuestro Hacedor; porque Él es nuestro Elohim [Todopoderoso], y nosotros el pueblo que Él atiende, el rebaño a su cuidado. Escuchen hoy su voz: “No endurezcan su corazón como en Meriváh, como aquel día en Masáh, en el desierto, cuando sus padres me pusieron a prueba, me probaron aunque habían visto mis obras. Cuarenta años me estuvo provocando aquella generación; y dije: ‘Es un pueblo descarriado que no conoce mis caminos’. Por eso juré indignado que no entrarían en mi lugar de descanso.” Salm.95 VIN