Proverbios 5:15-23

Prov.5_15-23 Casa de Yisrael

Fidelidad en el matrimonio. Encontrar al cónyuge que escoge Yahwéh para una vida matrimonial feliz se compara a hallar un pozo de agua en el desierto. Cuando alguien lo encuentra debe disfrutar esa gran bendición y no buscar en otro pozo con infidelidad. Los cónyuges se deben entrega el uno al otro (1Co.7:3) para procurar la felicidad de manera conjunta, como si fueran un solo ser (Gén.2:24).

El matrimonio ha sido santificado por el Todopoderoso, y ambos cónyuges deben trabajar para mantener el amor y deseo constante del uno al otro. El agua representa todo lo que el cónyuge puede darle a su par para hacerle feliz. El hombre tiene a su cargo la protección y seguridad; el sustento; ser cabeza del hogar en el camino de los mandamientos de Yahwéh, pensando siempre en el amor que haga feliz a su esposa, además de a sus hijos. La mujer ha sido dotada de una gran capacidad de hacer múltiples trabajos (en el hogar y fuera de él); de criar con inmenso amor a los hijos; y también de mantener el amor a su esposo.

Pensar en el adulterio es la peor decisión que Yahwéh no pasará por alto, incluso si alguno quiere hacerlo en privado. El matrimonio debe conservarse puro y santo según la enseñanza hebrea; esto es, distinto a los matrimonios gentiles, donde abundan la falta de respeto, el maltrato, el egoísmo, el desinterés y muchos defectos que arruinan la relación y compromiso. Cualquier problema que afecte la relación debe hablarse sin demora. La comunicación fluida y constante mantiene siempre a salvo el amor.

Proverbios 4:24-27

Prov.4_24-27 Casa de Yisrael

El Sabio Salomón nos aconseja cuidar nuestra lengua, controlarla para que no profiera palabras corruptas. La lengua tiene mucho poder disponible como para hacer mucho mal, más que la violencia física en muchos casos. Una boca corrupta detesta Yahwéh. La vista hacia delante, derecho por el camino de los mandamientos sin desviarnos. Cuando la boca se desvía comienzan los chismeríos, las calumnias, las mentiras y la lengua puede llegar a provocar incendios (Stgo.3:5). Meditemos en lo Escrito:

Salm.37:29. Los justos heredarán la tierra y habitarán para siempre en ella. (30) La boca del justo profiere sabiduría, su lengua habla lo que es correcto. (VIN)

Salm.15:1 Alabanza de Dawid. Yahwéh, ¿quién habitará en tu Carpa? ¿Quién morará en tu monte santo? (2) El que vive sin tacha y hace lo recto, el que habla la verdad de todo corazón, (3) el que no calumnia con su lengua, ni le hace mal al prójimo, ni repite un reproche contra su vecino. (VIN)

Salm.34:12. ¿Alguno ama la vida y desea ver años de prosperidad? (13) Guarda tu lengua del mal, tus labios de hablar engaño; (14) apártate de mal y haz el bien; busca la paz y síguela.

Proverbios 4:1-9

Prov.4_1-9 Casa de Yisrael-1

Salomón sigue insistiendo en la importancia de la obediencia a los padres, sobre todo a aquellos que obedecen también a nuestro Padre celestial. Porque aprovechar el disciplinamiento, mediante la corrección de los pasos en la vida, hace que nos llenemos de vida de bien y bendecida. Por eso esta tan importante estudiar las Escrituras para saber qué nos enseña nuestro Padre Yahwéh, también con ejemplos de vidas de personas que aparecen en la misma. Cuando aprendemos, cuando oramos sin cesar, cuando respetamos al Todopoderoso, eso nos protege de muchos males y nos exalta ante quienes debemos ser luces y ejemplos de bien, porque adquirimos la valiosa Sabiduría de Yahwéh, sobre todo siguiendo el ejemplo de su Hijo, Yahoshúa el Mesías.

Proverbios 3:33-35

Prov.3_33-35 Casa de Yisrael

Deut.30:19 Llamo al cielo y a la tierra por testigos contra ti hoy: He puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge la vida –si quieres vivir tú y tu linaje–(20) por medio de amar a Yahwéh tu Elohim, obedecer sus mandamientos, y aferrarte a él. Porque en eso tendrás vida y durarás mucho sobre el suelo que Yahwéh tu Elohim juró que les daría a tus ancestros, Avraham, Yitsjaq y Yaaqov. (VIN)

Cada uno es libre de escoger, nadie está forzado como un títere. O uno escoge el camino de los malvados, que nos les importa violar deliberadamente los mandamientos de Yahwéh; o el camino de los rectos, que escogen obedecerlos esforzándose en ello. El primer camino lleva a tener casas llenas de castigos porque le faltan el respeto al Todopoderoso, y se ganan permanente deshonra al vivir en iniquidad. El segundo camino lleva a morar con favores de Yahwéh, para disfrutar así sus bendiciones al vivir según su Sabiduría, gozando también de continua honra en rectitud para glorificar su Nombre sagrado.